Empezamos con una entrevista breve para conocer tu historia clínica y tus objetivos.
Realizamos una revisión completa y, si es necesario, radiografías.
Con esos datos te explicamos opciones y presupuesto sin compromiso.
Lo habitual es cada 6 a 12 meses, según tu higiene y riesgo de sarro.
Tu dentista te indicará la frecuencia ideal para mantener encías sanas.
Al inicio no duele. Puedes notar manchas, sensibilidad al frío o alimentos dulces.
Una revisión periódica detecta caries pequeñas y evita tratamientos mayores.
No es normal. El sangrado suele indicar gingivitis por placa acumulada.
Una higiene profesional y mejorar el cepillado y el uso de seda suelen revertirlo.
Sí, cuando lo supervisa un profesional y se usan productos de calidad.
Protegemos encías y ajustamos la concentración para un resultado luminoso y natural.
La colocación se realiza con anestesia local para que no sientas dolor.
Después puede haber molestias leves que controlamos con medicación y pautas sencillas.
Con buen cuidado, higiene y revisiones, un implante puede durar muchos años.
Evitar el tabaco y controlar el bruxismo aumenta su longevidad.
Por supuesto. La ortodoncia funciona a cualquier edad.
Disponemos de brackets estéticos y alineadores transparentes para un tratamiento discreto.
Usamos equipos digitales de baja dosis y solo cuando están indicadas.
Las medidas de protección minimizan la exposición y maximizan el diagnóstico.
Sí. Contamos con distintas opciones de financiación adaptadas a tu presupuesto.
Te explicamos todas las alternativas antes de comenzar el tratamiento.
